El tiempo que te di
El tiempo que te di: la intimidad como acontecimiento político
Hay obras que avanzan por acumulación y otras que lo hacen por decantación. El tiempo que te di pertenece a estas últimas. Su potencia no reside en la espectacularidad ni en la resolución de un conflicto dramático, sino en la delicadeza con la que permite que las palabras, los silencios y los cuerpos sedimenten en la experiencia del público. La propuesta, que entrelaza poesía teatralizada, teatro leído y música en vivo, encuentra en la austeridad de su puesta una ética de la escucha: quitar para que aparezca lo esencial.
Dos mujeres atraviesan una separación. Una porque desea ser madre; la otra porque acaba de serlo. Desde allí comienza un recorrido que no busca narrar una historia lineal, sino desplegar una cartografía afectiva donde el deseo, la maternidad, el puerperio, la sexualidad y las diversas configuraciones familiares se cruzan sin jerarquías ni certezas. Más que personajes, las intérpretes parecen convertirse en cuerpos que piensan y sienten en voz alta, construyendo un tejido poético donde cada experiencia singular resuena como parte de una memoria colectiva.
La dramaturgia elude los lugares comunes asociados a la maternidad y a las relaciones amorosas para detenerse en sus zonas de ambigüedad. ¿Qué ocurre cuando el deseo desborda las formas heredadas de entender la familia? ¿Qué sucede cuando amar también implica despedirse? ¿Es posible que una separación no sea únicamente una pérdida, sino también una forma de cuidado? Las preguntas no aparecen como consignas, sino como un pulso constante que atraviesa la escena y encuentra en la poesía un lenguaje capaz de sostener la complejidad sin clausurarla.
La palabra es, sin duda, el corazón de la propuesta. Los textos, de una belleza serena, construyen imágenes que no ilustran emociones sino que las convocan. La poesía funciona aquí como un modo de conocimiento: nombra aquello que suele permanecer fuera del discurso cotidiano y convierte la fragilidad en una forma de resistencia. La música en vivo acompaña ese movimiento con una sensibilidad que amplía el espesor de la escucha, generando una atmósfera donde cada respiración parece adquirir sentido dramático.
Pero quizás el aspecto más interesante de El tiempo que te di sea la manera en que restituye al cuerpo su condición de archivo. Antes que una biografía o un relato, aparecen cuerpos atravesados por el tiempo, por los afectos y por las transformaciones que deja la experiencia de vivir. El deseo, el embarazo, el puerperio, la separación y la reconstrucción de los vínculos no son aquí conceptos abstractos, sino acontecimientos corporales. La escena recuerda, con una contundencia silenciosa, que no existe historia sin cuerpo y que todo cuerpo es también un territorio político. En ese gesto reside la singularidad de la obra. Sin recurrir a discursos explícitos, hace visible aquello que durante mucho tiempo fue relegado al ámbito de lo privado. Las emociones, los cuidados, las contradicciones de la maternidad y las formas no normativas de construir familia adquieren una dimensión pública a través del acontecimiento escénico. Lo íntimo deja de ser un espacio de repliegue para convertirse en un lugar desde donde interrogar las formas sociales del amor, del deseo y de la convivencia.El tiempo que te di propone, finalmente, una experiencia de desaceleración. En una época que exige productividad incluso para los afectos, la obra reivindica el derecho a detenerse, a escuchar, a habitar las preguntas sin la urgencia de responderlas. Hay una confianza profunda en la palabra poética y en la presencia compartida del teatro como espacio donde todavía es posible pensar colectivamente.
Quizás allí resida su mayor virtud: en recordarnos que la poesía no embellece la realidad, sino que la vuelve más habitable. Que hay transformaciones que solo pueden comprenderse cuando encuentran un cuerpo dispuesto a decirlas y otro dispuesto a escucharlas. Y que, a veces, el tiempo que alguien nos dio continúa viviendo mucho después de que el amor haya cambiado de forma. Vayan a ver esta pieza en La Pausa
Por Toia Cestau @toiacestau
Teatral (Luis Viale 625, CABA) los viernes de agosto y septiembre a las 21hrs.
FICHA ARTÍSTICA
@el_tiempo_que_te_di
Autoría: María Tibi · Mercedes Bertuzzi
Actúan: María Tibi · Mercedes Bertuzzi
Piano: Nicolás Kitroser
Audiovisual: Andrés Dillon
Ilustración: Luli Adano
Encuadernación: Cuña Papeles
Dirección: María Tibi · Mercedes Bertuzzi
Producción: Gonzalo Pungitore · Violeta Pérez Bromberg