Saraos Uranistas

Saraos Uranistas

La instalación del galpón de Guevara es teatral, un escenario decora el momento de tomar unos tragos acompañado de música, amigos, celulares, sillas vacías, charlas de desconocidos que solo los une la espera previa a la función. Si uno se fija bien, en las paredes hay dibujos con frases sobre un fondo blanco y negro. 
Escrita y dirigida por Juanse Rausch, parte del hecho histórico en Argentina, cuando a principios del siglo XX, el sistema médico y policial llamo “saraos uranistas”  a las fiestas nocturnas donde se reunían los travestis y las maricas. Estos encuentros, juzgados de pervención, fueron escritos por psiquiatras y periodistas, y en la obra, son el material de Francisco de Veyga, médico que se propone hacer una investigación de campo para escribir un tratado de reconocimiento de homosexuales, y así reivindicar las voces de las identidades censuradas. 
Los intérpretes Maiamar Abrodos, Lucía Adúriz Bravo, Manuel di Francesco, Emiliano Figueredo y Tomás Wicz arman y desarman personajes. Cada uno de ellos tiene su “solo” musical y fantasean con devenirse en una sirena del Río de la Plata, otra en enamorada frustrada que por más que quiera renunciar al amor no puede, una vidente que a comienzos del siglo XX anticipa el paisaje de la Buenos Aires del nuevo milenio, una mujer paloma atravesada por el lenguaje de las aves. La calidad vocal de los artistas desafía y construye un espectáculo de gran valor emocional. Además, hay que destacar que las historias se cuentan al ritmo del piano de Gabriel Illanes envolviendo cada escena con  música apasionada, estruendosa o suave para trasladándonos a una época cabaretera. 
Los actores simulan identidades recreando un pasado que no deja de tener una lectura política para el presente. Resuena en la obra la performance en tanto que revela distintas formas de identidad. En este sentido, podemos pensar a la par de Judith Butler con esta idea de que una categoría es producida y extendida por el sistema heterosexual obligatorio que crea identidades sobre el eje del deseo de cada quién y si no participas del sistema binario, quedas recluido, rechazado. La obra es interesante precisamente porque nos despierta esta idea, los cuerpos parecen mostrarnos que en realidad no existe la oposición binaria hombre/mujer, es la cultura quién inscribe los cuerpos y crea identidades. 
Resuenan poéticas frases como: 

Derribar los miedos al homosexualismo 
Travestismo por fantasía
Afanan travestidas
Todas hacen de todas. 
El amor de las locas es autodidacta
Reformulación del orden general de la Ciudad de Buenos Aires

Si aún dudan en ir, no lo hagan, las entradas se agotan rápido y sin exagerar, fue una de las mejores obras del año. 

Por Dolores Loaldi @dolores.loaldi
FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA
Dramaturgia: Juanse Rausch
Actúan: Maiamar Abrodos, Lucía Adúriz, Manuel DI Francesco, Emiliano Figueredo, Tomás Wicz
Piano: Gabo Illanes
Diseño de maquillaje: Adam Efron
Diseño de arte: Uriel Cistaro
Realización de escenografia: Guido Azqueta Mozzi, Juan Pablo Villasante
Realización De Calzado: Pablo Ibañez
Redes Sociales: BORIA AUDIOVISUAL
Realización de vestuario: Uriel Cistaro, Sandra Li, Patricia Mizraji, Barroca
Realización de tocados: Uriel Cistaro
Realización de pelucas: MG
Realización Set-electric: Jessica Tortul
Letras de canciones: Gabo Illanes, Juanse Rausch
Diseño De Iluminación: Facundo David
Fotografía: Irish Suarez
Diseño gráfico: Karina Hernandez
Asistencia de dirección: Lola López Menalled 

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