Qué queda
¿Qué queda de nosotros (los teóricos del arte) cuando concluimos que una obra de arte pasó 77 años dada vuelta? ¿Cuáles son los aciertos analíticos de las artes visuales si no nos dimos cuenta de este error?
Partamos de la base que la obra corresponde a una corriente abstracta (a pesar de tener un nombre figurativo: Ciudad de Nueva York I), la cual es una versión en cinta adhesiva de la pintura "Ciudad de Nueva York" del mismo artista.
El estilo brinda la libertad para colgar la pieza en diferentes orientaciones sin modificar la intención en su totalidad. En adición a ello, muchos artistas son más reconocidos y estudiados por su lugar y novedad en la historia del arte que por una obra en particular, y a partir de allí enaltecer la fama de sus obras en particular.
Los conceptos de la muerte del autor propuesta por Roland Barthes y Michel Foucault tienen mucho que ver con lo ocurrido. Este último plantea que la obra tiene la capacidad de superar al autor, continúa dentro de la historia relacionándose con otras piezas (por ejemplo en la misma pared del museo y otras pinturas posteriores del artista) mientras que Barthes propone la idea de que cada pieza se encuentra ligada a esa historia resignificándose con la aparición de nuevas obras siendo partícipe de una cultura colectiva en constante cambio.
Así, podríamos decir que el lienzo se independiza de las intenciones creativas de su autor, lo que permitiría que tomara fuerza y sentido propio a pesar de su orientación original.
Dentro de estos parámetros podemos interpretar que el descubrimiento le brinda un nuevo rol a la misma pieza en vez de destruir su recorrido. Confirmando esta teoría, Composición número 2 fue subastada en Sotheby´s por 51 millones de dólares, lo que marca un nuevo récord para el artista neerlandés.
De esta manera el recorrido de un nuevo y al mismo tiempo conocido Mondrian revive en el 2022 gracias a un “error” que no será “enmendado”. La pieza seguirá mostrándose de la misma manera que hace más de 70 años para evitar que se dañe.
Por Flor Carrasco