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Cómicos Sensoriales

INODORO PEREYRA

¿Cuántos sentidos abarca el teatro?, ¿Cuántos son necesarios? Es posible hacer y disfrutar del teatro sin el sentido de la vista, será cuestión de prestar atención y disfrutar de algo poco usual.

Antes de entrar a la sala un hombre del equipo de trabajo del teatro realiza una confusa introducción, algunas palabras generan miedo en el público, otras risa y por último se oye el tranquilizador y obligado comentario de que será socorrida la persona que se sienta incomoda por la oscuridad.

Luego, con una sensación de compañerismo entre desconocidos, para poder entrar a la sala los espectadores deben hacer una fila y tomarse de los hombros. Al entrar a la negrura de la sala son acomodados en las sillas para disfrutar del show.

El relato comienza con el velatorio de Inodoro Pereyra, los personajes diversos en la obra se presentan en su oportuno momento. Hay flashbacks de recuerdos de los personajes sobre sus interacciones con el difunto. Frases célebres del personaje de Fontanarrosa se interpretan en la obra, sus compañeros de historieta se representan en la obra interactuando con onomatopeyas, sonidos, diálogos, y acercamientos táctiles al público. Los contemporáneos a la historieta comprenderán y disfrutarán más del espectáculo mientras que los que no la conocen tanto también pueden hacerlo sin perder el sentido del mismo.

Debido a la ausencia de luz, los recursos de relato son el resto de los sentidos salvo el gusto: olfato, tacto, audición. De ellos el tacto es el menos utilizado, es uno de los más impresionantes para el público. Determinados olores (un poco fuertes) se hacen presentes en algunos momentos de la obra, y el relato hablado se mantiene durante todo el espectáculo.

En algunos momentos el texto es difícil de entender por dicha modulación un tanto exacerbada para enfatizar su caracterización gauchesca y en otros momentos por la concentración del espectador en otros sentidos.

La utilería presencia la obra para generar sonidos y sensaciones varias: cadenas, agua, perfumes, etc. La comicidad y la modulación de la voz de los personajes caracterizan el espectáculo. Los juegos de palabras con el léxico coloquial y vulgar del campo funcionan a la perfección para hacer olvidar al espectador de la ausencia de luz.

Al anular el sentido de la vista al espectador vidente se encuentra confundido, alarmado por lo que puede ocurrir, sensible, temeroso. Esta es la magia del teatro ciego.

Al finalizar la obra algunos de los espectadores salen de la sala levemente mareados por la falta de costumbre de que se ausente uno de los cinco sentidos. La luz y la visión no son necesarias para la realización de una obra de teatro, varios de los actores son personas no videntes, los cuales nos enseñan una parte de su mundo.

Dirección: Gerado Bentatti. Actúan: Darío Tripicchio, César Martínez, Eli Ullua, Mateo Blesio Caldo, Gerardo Bentatti, Lucas Macchione, Ariel Cáceres y Dalila Ferreyra. Teatro Ciego: Zelaya 3006. Consulta por funciones en el teatro.

24.01.2016 Por Flor Carrasco

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